Cocción uniforme
A diferencia del acero inoxidable, que tiende a calentarse de forma desigual, o de las sartenes antiadherentes que pierden eficacia con el tiempo, el titanio distribuye el calor de manera homogénea, evitando puntos de quemado y garantizando una cocción constante.
Superficie naturalmente antiadherente
No necesita revestimientos químicos como el teflón. La superficie de titanio evita que los alimentos se peguen, reduciendo el uso de aceites y grasas y preservando el sabor original de los ingredientes.
Fácil de limpiar
Las sartenes tradicionales suelen retener residuos o requerir largas tareas de limpieza. El titanio, en cambio, es naturalmente antiadherente y no poroso: basta un enjuague rápido para volver a cocinar.
Químicamente no reactivo
Algunos materiales reaccionan con alimentos ácidos (tomate, limón, vino), alterando el sabor y liberando sustancias indeseadas. El titanio es totalmente no reactivo, así que protege tanto la sartén como tus platos.
Si estás cansado de sartenes que se estropean, que hacen que la comida se pegue o que te generan dudas sobre su seguridad, el titanio es la solución innovadora para cocinar con tranquilidad y sin compromisos.